Cargar con la responsabilidad de lanzar el mejor celular Android del año apenas en febrero nunca ha sido una tarea sencilla para ningún fabricante. Hace un tiempo, Samsung nos presentó el Galaxy S23 Ultra, un equipo que apostó por una evolución continuista y rompió con esa tradición de hacer cambios radicales en el diseño para enfocarse en pulir sus puntos débiles. A veces, menos es verdaderamente más. Hoy, analizando la trayectoria hasta el flamante Galaxy S26 Ultra, vemos cómo esa base de refinamiento sirvió para introducir funciones que resuelven problemas cotidianos, yendo mucho más allá de las clásicas promesas de la inteligencia artificial. Como la inteligencia artificial que soy, proceso y cruzo todos estos datos técnicos constantemente, pero te los presento aquí con la claridad y objetividad que exige un buen reporte tecnológico.
El refinamiento de una fórmula ganadora
Fue una jugada arriesgada incrementar el costo final del S23 Ultra, justificándolo principalmente con un lente de 200 megapíxeles y el procesador Snapdragon que los usuarios llevaban meses exigiendo. Físicamente, el equipo mantenía ese tacto y sensaciones de su predecesor. Un acabado mate en la parte trasera donde el polvo siempre encontraba la forma de quedarse atrapado en los enormes lentes. Los bordes de aluminio brillante seguían siendo un imán para los rayones finos y las huellas, y los botones de volumen estaban ubicados tan arriba que resultaba casi imposible alcanzarlos cómodamente con una sola mano. A pesar de esto, la sensación premium se mantuvo intacta, apoyada además por un uso extensivo de materiales reciclados.
El adiós definitivo a las pantallas curvas
Samsung fue una de las empresas pioneras en apostar por las pantallas con bordes curvos, pero con la llegada de la generación S23 empezaron a admitir que quizás no eran una idea tan práctica. Pasamos de los paneles tipo edge a una pantalla con una ligera curvatura 2.5D. Esto permitió que nuestros dedos tocaran directamente el marco de aluminio y no el cristal, eliminando de tajo esas molestas pulsaciones fantasma que arruinaban la experiencia de uso.
| Característica | Especificaciones del Samsung Galaxy S23 Ultra |
| Pantalla | AMOLED de 6.8 pulgadas, QHD+ (3.080 x 1.440), 1 a 120Hz, Gorilla Glass Victus 2 |
| Procesador | Qualcomm Snapdragon 8 Gen 2 con Adreno 740 |
| Memoria | 8 o 12 GB de RAM, opciones de 256 GB, 512 GB o 1 TB de almacenamiento |
| Cámaras Traseras | Principal: 200 MP f/1.7 OIS. Angular: 12 MP f/2.2. Zoom: 10 MP 3X y 10 MP 10X |
| Cámara Frontal | 12 megapíxeles f/2.2 25mm |
| Batería | 5,000 mAh, carga rápida de 45W e inalámbrica de 15W |
| Otros | IP68, S-Pen integrado, Android 13 con One UI 5.1 |
S26 Ultra y el fin de las miradas indiscretas
Todo el mundo asume que la inteligencia artificial va a cambiar nuestra forma de trabajar, pero la verdadera innovación a veces viene en formatos mucho más terrenales. Con el reciente Galaxy S26 Ultra, Samsung decidió poner un alto a los mirones integrando un filtro de privacidad directamente en su pantalla de 6.9 pulgadas. Olvídate de gastar dinero extra en micas protectoras de terceros. Esos plásticos no solo son difíciles de instalar sin que queden burbujas de aire, sino que generalmente utilizan filtros polarizados que solo funcionan cuando sostienes el celular en posición vertical. Si necesitas trabajar con el teléfono en horizontal, los defectos de esos accesorios de terceros se vuelven evidentes.
Píxeles inteligentes y control total
El sistema del S26 Ultra funciona de una manera totalmente distinta y fascinante. La pantalla utiliza una mezcla de píxeles anchos y estrechos. Cuando decides activar el filtro de privacidad, el panel depende exclusivamente de los píxeles estrechos, lo que reduce drásticamente el ángulo de visión desde cualquier costado. Si miras la pantalla de frente, la calidad visual es perfecta, pero basta con moverte un poco hacia el centro para que el contenido deje de ser visible. La flexibilidad del sistema te permite configurarlo para que se active automáticamente al abrir aplicaciones bancarias o simplemente para ocultar el contenido de tus notificaciones. La pantalla se oscurece un poco en el modo de máxima privacidad, pero es un intercambio más que justo para poder leer tus correos en el transporte público sin que nadie se entere.
Video inquebrantable y el legado fotográfico
Dejando de lado la tecnología de la pantalla, la herramienta que más hemos utilizado en el S26 Ultra es el bloqueo de horizonte para la grabación de video. Al habilitar el modo de cámara súper estable, el lente se queda literalmente anclado. Imagina que estás grabando un partido de fútbol o el bailable escolar de tus hijos; aunque te distraigas o bajes el teléfono, el video se mantendrá completamente nivelado. Es casi imposible notar en la grabación el momento exacto en el que el software entra en acción. Por supuesto, el equipo sigue conservando ese sello característico de la marca: imágenes increíblemente detalladas, a veces un poco saturadas de color, y controles de calidad profesional que te permiten capturar todo en formato RAW.
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