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Morelia, Michoacán, a 2 de agosto de 2021.- La tercera ola de contagios que vive el país y Michoacán por COVID-19 y sus variantes, es la más grave de toda la epidemia y la que registra el avance más rápido, advirtió el Gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo; por ello, es prácticamente un hecho que este fin de semana todo el Estado pasará a Semáforo Naranja.

Y, “de no tomar las medidas necesarias, será inevitable pasar a Semáforo Rojo en las próximas semanas”, afirmó el mandatario en un mensaje que compartió en sus redes sociales.

Puntualizó que la situación por la que atraviesa el país y el estado por la tercera ola de contagios, es “grave y preocupante”; en el caso de Michoacán, se contabilizan 3 mil 929 casos activos, de los cuales más 2 mil 100 se registraron en Morelia y Lázaro Cárdenas.

“Nunca habíamos tenido tantos contagios, ni siquiera en la primera ola ni en la segunda. El pico más alto de la segunda ola, la tuvimos en enero de este año, ese repunte hoy ya lo superó esta tercera”, precisó el Gobernador.

Destacó que hoy en día, se enfrentan también variantes que son altamente contagiosas y se requiere que tanto la población como las autoridades municipales asuman con responsabilidad el tema.

“Este reto tenemos que seguirlo enfrentando juntos porque, si no detenemos el crecimiento de contagios, en los próximos días vamos a tener saturados los hospitales, principalmente los municipios que pasaron a rojo, como Morelia”, dijo.

Recalcó que, aunque los actuales presidentes y presidentas municipales terminan el 30 de agosto sus administraciones, todavía se requiere su ayuda logística para llevar a cabo las jornadas de vacunación y vigilar que se cumplan las reglas sanitarias.

Sobre el regreso a clases, el mandatario señaló que en principio se pensó que podrían regresar a clases presenciales sólo los estudiantes de bachillerato y universidades. Sin embargo, aclaró que para tomar una decisión adecuada y evitar que haya más contagios, se realizarán reuniones con todas las autoridades educativas, antes de una decisión final.

“El reto que significa la tercera ola, nos exige mucha responsabilidad. La expectativa es que disminuya en seis semanas, es decir, en mes y medio, pero eso sucederá sólo si todos y todas hacemos la parte que nos toca”, concluyó. 

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